{"id":199,"date":"2023-04-30T09:01:56","date_gmt":"2023-04-30T09:01:56","guid":{"rendered":"https:\/\/clininav.com\/?p=199"},"modified":"2023-05-08T21:49:42","modified_gmt":"2023-05-08T21:49:42","slug":"como-mejorar-la-respuesta-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clininav.com\/en\/como-mejorar-la-respuesta-emocional\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo mejorar la respuesta emocional?"},"content":{"rendered":"<p>Para mejorar la respuesta emocional no hace falta enfermar de optimismo, basta con&nbsp; apostar por el equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo eso de sea Usted optimista, positivo y vea el lado bueno de las cosas, es una invitaci\u00f3n en toda regla a desconectar de la realidad, a olvidar que la vida no es un lecho de rosas y a perder la visi\u00f3n de conjunto de las cosas. Y Ustedes ver\u00e1n lo que hacen, pero a m\u00ed me resultar\u00eda muy inquietante perder el contacto con la realidad. En otras palabras, que si fallece un amigo m\u00edo (y disculpen la barbaridad) yo me lo tomar\u00e9 mal. Y si por una de aquellas me muestro optimista, positivo y veo el lado bueno de semejante desgracia, espero que mi familia llame al m\u00e9dico y no me deje en la estacada.<\/p>\n\n\n\n<p>-Estamos muy preocupados, Doctor. Desde que se ha muerto su amigo, a mi marido se le ha dibujado una sonrisa de felicidad y no se la quita de la cara.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues, s\u00ed. No es para menos. A saber: igual ha hecho un brote de euforia y se ha liado con la viuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si un d\u00eda cometo un error en el puesto de trabajo y mi supervisor me hace una observaci\u00f3n, espero no perder el poco juicio que me queda y replicar:<\/p>\n\n\n\n<p>-Jefe, sea Usted optimista, positivo y vea el lado bueno de las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Disculpa, \u00bft\u00fa vas fumado o te est\u00e1s quedando conmigo?<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos, que toda esta serie de memeces no se sostienen ni por activa ni por pasiva. En esta vida hay situaciones objetivamente agradables, y situaciones objetivamente desagradables, y de raz\u00f3n ser\u00e1 aprender a discernir entre las unas y las otras. En consecuencia, dejemos el optimismo a buen recaudo y retomemos la idea del equilibrio, porque ah\u00ed radica la clave del bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y comencemos el an\u00e1lisis por un acontecimiento objetivamente desagradable como pueda ser el fallecimiento de un amigo m\u00edo; y vuelvan a disculpar lo amarillo del ejemplo, sobre todo mis amigos. Y se tratar\u00e1 de un acontecimiento desagradable porque yo habr\u00e9 perdido a un elemento al servicio de mi calidad de vida, y de l\u00f3gica ser\u00e1 que me resienta. Pero si encima de que las cosas vienen mal dadas, yo empiezo a manejar un repertorio de ideas un tanto melodram\u00e1ticas tales como:<\/p>\n\n\n\n<p>-Nunca volver\u00e1 a ser como antes. Qu\u00e9 injusta es la vida. Por qu\u00e9 ocurren estas cosas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Al magnificar el acontecimiento y hacerlo todo grande corro el riesgo de elevarlo a la categor\u00eda de insufrible y quedarme bloqueado emocionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si manejo otra serie de ideas m\u00e1s realistas tales como:<\/p>\n\n\n\n<p>-Ya nunca volver\u00e1 a ser como antes, cierto, pero ning\u00fan d\u00eda es igual al anterior. Hubiese podido caer yo, pero ha ca\u00eddo \u00e9l. El vivo al bollo y el muerto al hoyo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El acontecimiento me seguir\u00e1 fastidiando, como es l\u00f3gico, pero al no tom\u00e1rmelo por la tremenda lograr\u00e9 mantenerlo en la categor\u00eda de lo desagradable y no subirme a la parra.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cambiemos ahora de registro y analicemos un acontecimiento objetivamente agradable como pueda ser el hecho de que una chiquita conozca a un chiquito. Pero si frente a dicho acontecimiento ella empieza a manejar un repertorio de ideas un tanto peliculeras como:<\/p>\n\n\n\n<p>-Es mi pr\u00edncipe azul. Seremos felices y comeremos perdices\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Al magnificar el acontecimiento es probable que lo eleve a la categor\u00eda de maravilloso y genere una dependencia emocional; al margen, claro est\u00e1, de que est\u00e9 experimentando un torbellino de pasiones y se sienta la persona m\u00e1s afortunada del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si maneja ideas m\u00e1s realistas, tales como:<\/p>\n\n\n\n<p>-Es bueno iniciar una relaci\u00f3n de pareja, tener proyectos en com\u00fan y mantener complicidades\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n seguir\u00e1 siendo agradable, aunque perder\u00e1 la categor\u00eda de maravillosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas realistas se bandean en el intervalo de lo agradable y lo desagradable. En ocasiones puntuales pueden interpretar la realidad de modo maravilloso o insufrible, y esto no genera el mayor inconveniente. Exagerar a veces es absolutamente previsible.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Ha ganado mi equipo!<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues flipa en colorines si quieres, pero te recuerdo que no es tu equipo. Si fuese tu equipo cobrar\u00edas y encima entrar\u00edas al campo por la patilla. Pero no pasa nada, date una alegr\u00eda que eso es gratis.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyendo. Las personas realistas mantienen el equilibrio emocional al centrarse en el intervalo de lo agradable y de lo desagradable. Las personas idealistas, o que adolecen de realismo, se bandean en el intervalo de lo maravilloso y de lo insufrible, y eso es desequilibro emocional. De cine y de pena. La vida como una monta\u00f1a rusa, y no activada por las circunstancias del d\u00eda a d\u00eda, sino por c\u00f3mo se toman las cosas. Por las interpretaciones que hacen de la realidad. Vamos, que el optimismo puede estar bien visto socialmente en algunos c\u00edrculos de opini\u00f3n, pero en realidad es tan peligroso como el pesimismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y algunos de Ustedes, los m\u00e1s capciosos quiz\u00e1, se estar\u00e1n preguntando:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY no se puede hacer trampa y funcionar como un idealista cuando la situaci\u00f3n es propicia, y funcionar como un realista cuando la situaci\u00f3n es adversa?<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a ver: eso ser\u00eda lo ideal, pero la ciencia se bandea en los t\u00e9rminos de lo m\u00e1s probable. Y lo m\u00e1s probable es que si nos acostumbramos a exagerar las cosas, el automatismo va a estar ah\u00ed y nos va a traicionar en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Olv\u00eddense de los experimentos con gaseosa. Ahora bien, si Ustedes quieren experimentar emociones positivas muy intensas, sin caer en la ingenuidad, y sin necesidad de drogarse (cosa que entender\u00e9 perfectamente) les puedo ofrecer una f\u00f3rmula m\u00e1s vieja que la tos. El humor.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Ustedes pretenden desarrollar el sentido del humor, lo mejor que pueden hacer es someter a revisi\u00f3n a los maestros del g\u00e9nero. Desde Arist\u00f3fanes, pasando por Moli\u00e8re y llegando hasta Tom Sharpe. Y desde Chaplin, pasando por Billy Wilder y llegando hasta Woody Allen. Pero les sugiero que atiendan a una serie de consideraciones previas, antes de ponerse manos a la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo no es un valle de l\u00e1grimas, ni una cordillera de carcajadas. El mundo es redondo, y eso lo saben hasta los ni\u00f1os de hoy en d\u00eda. Pero en la sociedad tradicional, como la gente no ten\u00eda por costumbre asistir a clases de Geograf\u00eda, prosper\u00f3 la absurda idea de que el mundo era un valle de l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Oye, que dicen que el mundo es un valle de l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pues si lo dicen, verdad ser\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Y habiendo desarrollado semejante cosmovisi\u00f3n, para compensar tantos disgustos, aquella sociedad no tuvo m\u00e1s remedio que sobrevalorar el sentido del humor. As\u00ed se entiende que el medicinal Freud lo utilizase como un mecanismo de defensa, y los intelectuales resentidos con el poder como un arma arrojadiza. Ataque y defensa, las conductas que sirven para salvar el pellejo. Y cuando los pensadores m\u00e1s destacados de una sociedad fueron capaces de hacer un uso instrumental del humor tan dram\u00e1tico, por necesario, nos da una idea aproximada de la ingr\u00e1vida losa cultural que debieron soportar aquellas personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nosotros pertenecemos a una sociedad moderna desarrollada, una sociedad que se rige por par\u00e1metros racionalistas y hedonistas, y de l\u00f3gica ser\u00e1 que hagamos un uso fr\u00edvolo del humor. Y si establecemos una escala funcional del humor, comprobar\u00e1n que las opciones posibles son cuatro: el negativo, el defensivo, el agresivo y el recreativo.<\/p>\n\n\n\n<p>El humor negativo es la ant\u00edtesis del humor. Para desarrollar el sentido tr\u00e1gico de la existencia tambi\u00e9n se requieren ciertas dosis de talento art\u00edstico. Y si creen que exagero, l\u00e9anse \u201cEl arte de amargarse la vida\u201d de Paul Watzlawick, director de la escuela de Palo Alto de California y padre de la Psicolog\u00eda Parad\u00f3jica. Y como vivimos en una sociedad que a la gente no le gusta pasarlo mal, las Ciencias de la Salud combaten el sentido tr\u00e1gico de la vida mediante psicof\u00e1rmacos y psicoterapia. Este tipo de talento ha servido para crear grandes obras de arte, como por ejemplo, \u201cGuerra y paz\u201d, \u201cLos hermanos Karamazov\u201d o \u201cLos miserables\u201d; de hecho, Victor Hugo escribe \u201cLos miserables\u201d cuando empieza a salir de la depresi\u00f3n en la que cay\u00f3 a ra\u00edz de la muerte de su hija. Pero por culpa de las ciencias de la salud, o gracias a ellas, no es probable que la literatura futura alumbre obras de arte de semejante tendencia emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>El humor defensivo consiste en re\u00edr por no llorar. Y quien domina este registro es Franck Mac Court, un profesor de literatura que al jubilarse gana el premio Pulitzer con una novela que narra en clave de humor su infancia desgraciada. La obra es \u201cLas cenizas de \u00c1ngela\u201d, que tambi\u00e9n fue llevada al cine, pero con muy mala fortuna pues perdi\u00f3 por el camino gran parte de su vitri\u00f3lico sarcasmo. El inconveniente del humor defensivo es que si abusas de \u00e9l, corres el riesgo de tomarte en serio las cosas que funcionan; aunque no es el caso de nuestro autor. De hecho, cuando le concedieron el Pulitzer, un periodista le pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u00bfY no es una burla del destino que despu\u00e9s de haber pasado tantas penalidades, la fama y el dinero le lleguen a la vejez?<\/p>\n\n\n\n<p>A lo que Mac Court se apresur\u00f3 a responder.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 No lo crea. Si el dinero y la fama me llegan a los cuarenta, el whisky y las mujeres hubiesen acabado conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>El humor agresivo consiste en re\u00edrse de los dem\u00e1s. No deja t\u00edtere con cabeza, y un buen ejemplo de este uso instrumental lo encontramos en \u201cMerienda de negros\u201d de Evelyn Waugh, una hilarante farsa que ridiculiza por igual a los salvajes de la jungla que a los salvajes de las ciudades modernas. El inconveniente del humor agresivo es que si abusas de \u00e9l, corres el riesgo de tomarte en serio. Pero eso no les ocurre a los maestros del g\u00e9nero, pues saben que el humor bien entendido empieza por uno mismo. En otras palabras: no dejen de leer \u201cPasando fatigas\u201d de Mark Twain, de cuando le dio por hacerse buscador de oro; ni \u201cMemorias de un amante sarnoso\u201d de Groucho Marx; ni \u201cMi \u00faltimo suspiro\u201d de Luis Bu\u00f1uel. Y si quieren una curiosa muestra del re\u00edrse de uno mismo, no se pierdan \u201cEl antrop\u00f3logo inocente\u201d de Nigel Barley, que narra cuando el autor se fue a hacer un trabajo de campo durante un a\u00f1o a una tribu de cazadores-recolectores y no logr\u00f3 adaptarse, pero que al volver a Inglaterra tampoco lograba adaptarse. Y les cito la obra de Barley por los paralelismos que guarda con la referencia bibliogr\u00e1fica de Waugh; un mismo tema y dos vertientes humor\u00edsticas, la cr\u00edtica y la autocr\u00edtica. Y hablando del humor agresivo, no quiero dejar de hacer un gui\u00f1o de complicidad al semanario franc\u00e9s Charly Hebdo, por lo que todos sabemos.<\/p>\n\n\n\n<p>El humor recreativo consiste en re\u00edrse de lo que sea con intenci\u00f3n de disfrutar. Vamos, por amor al arte de la risa. En este sentido, no dejen de revisar la filmograf\u00eda gamberra de los Monty Phyton, ni la filmograf\u00eda de Sacha Baron Cohen. Y si prefieren algo m\u00e1s sofisticado lean la saga del antih\u00e9roe \u201cHarry Flasman\u201d de Georges MacDonald Fraser, un soldado de la \u00e9poca victoriana que a base de mentir, embaucar y traicionar alcanza el generalato. O la saga del investigador privado m\u00e1s surrealista de la historia, fruto del talento de Eduardo Mendoza; me refiero a \u201cEl laberinto de las aceitunas\u201d, \u201cEl misterio de la cripta embrujada\u201d y dem\u00e1s novelas de la serie, protagonizadas por un personaje tan peculiar que hasta carece de nombre propio.<\/p>\n\n\n\n<p>Y retomando la idea inicial de someter a revisi\u00f3n a los maestros del g\u00e9nero, si utilizan la escala que les he facilitado, comprobar\u00e1n con qu\u00e9 facilidad cambian de registro y c\u00f3mo dominan las distintas vertientes del humor. Y no intento comerles la moral, s\u00f3lo pretendo hacerles ver que el sentido del humor, al margen de ciertas dosis de talento creativo, tambi\u00e9n requiere de toda una serie conocimientos t\u00e9cnicos que inicialmente parecen no existir y tienden a pasar desapercibidos. Pero no se desanimen porque nadie nace ense\u00f1ado. Lo importante de todo esto es que tanto el sentido tr\u00e1gico de la vida, como el sentido del humor, son un producto del aprendizaje. O sea que, puestos a distorsionar la realidad, Ustedes ver\u00e1n lo que hacen.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para mejorar la respuesta emocional no hace falta enfermar de optimismo, basta con&nbsp; apostar por el equilibrio. 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